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¿CUÁLES SON LAS FUNCIONES DE LA MÚSICA?

12:30 p.m.
FUNCIONES DE LA MÚSICA
Al estudiar el comportamiento humano en etnomusicología no solo se buscan los aspectos descriptivos de la música sino fundamentalmente los significados de la misma.
Para eso se debe comprender cuales son los usos y funciones que tiene la música en las distintas sociedades para sí misma o en conjunto con otras actividades cumpliendo o no una función específica. Las funciones en cambio se refieren a las razones de este uso y a sus propósitos, debiendo indagar para conocerlas ya que no son tan evidentes como los son los usos.
Merriam Alan en “Usos y funciones de la música “en Cruces, Francisco y otros dice que:   La música cumple un papel casi fundamental en muchas sociedades su importancia es mayor cuando se la emplea como marco de integración de determinadas actividades y más cuando es fundamental para que ciertas actividades se llevan a cabo. La música se trata de un comportamiento humano universal sin el cual es cuestionable que el hombre puede llamarse verdaderamente hombre.
1 La función de expresión musical:
Letras de las canciones que expresan ideas y emociones no exteriorizadas  en el lenguaje cotidiano: canciones para que los niños se fueran para vender productos de protesta social. Permiten al individuo una vía de escape, evocan nostalgia tranquilidad. Una subdivisión realizada por Charles Keil separa a la música en aquella que tiene función solidaria y función catártica o de descarga
2 La función del goce estético.
Involucra la estética desde el punto de vista del creador y del oyente. No hay certeza de que esta función esté presente en todas las culturas.
3 la función del entretenimiento: se suele dar en todas las sociedades puede estar o no combinado con otras funciones
4 La función de comunicación
La música no es un lenguaje universal sino que está conformado por los códigos de la cultura a la que pertenece. Las letras de las canciones comunican información para aquellos que comprenden la lengua en que están vertidas.
5 La función de representación  simbólica.
Se presenta en toda sociedad como representación simbólica de otras cosas ideas y comportamientos
6 La función de respuesta física. La entrada en trance en ciertos contextos es provocada por la música. A su vez canaliza el comportamiento de las multitudes tranquiliza, excita, inspira la respuesta física de la danza.
7 La función de refuerzo de la conformidad a las normas sociales:
Música y canciones de control social de ceremonias de iniciación canciones de protesta
8 La función de refuerzo de instituciones social y ritos religiosos.
Se reafirman los sistemas religiosos al cantar y recitar ritos y leyendas preceptos religiosos y las instituciones sociales mediante las canciones que relatan lo que es adecuado y lo que no.
9 La función de contribución a la continuidad y estabilidad de una cultura:
Como vehículo transmisor de la historia de mitos y leyendas ayuda a la continuidad, transmite educación
10 La función de contribución a la integración de la sociedad
Como punto de encuentro alrededor del cual  los miembros de la sociedad se unen para participar en actividades que requieren la cooperación y coordinaciones del grupo.

JULIACA TIENE SU CHINITA Y ES YARITA LIZETH…

5:14 p.m.


Juliaca tiene su Chinita. Es el orgullo de este  pujante pueblo  y se ha convertido en la nueva reina del huayño sureño, pues Yarita Lizeth es requerida en todas las fiestas y a la vez sus canciones  rompen en todas la radios del departamento de Puno.
Yarita ahora goza de tanta popularidad, pero  nunca dejó de recordar los duros momentos que tuvo que pasar en su adolescencia para conseguir su sueño: grabar su primer disco.
“Tuve que trabajar y juntar dinero. Me fui a Puerto Maldonado cuando ya tenía 17 años e hice mil oficios. Estuve 8 meses y luego me aventuré ir solita a Lima para grabar mi disco pero fue toda una pesadilla”, dice.
¿Una chinita solita en Lima?
Si me demore un mes para ubicar a los músicos y la sala de grabación. Es que no conocía Lima y me hospede en un HOTEL, no ten´ñia a donde recurrir. Iba a las fiestas folckloricas y pedia apoyo, pero  nadie me daba la mano. No me desanime y logre grabar al son del arpa con los mejores músicos.
¿Pero ahora cantas huayños con teclados?
Es que luego de haber trajinado, buscando mi estilo, estoy con el huayño sureño. Yo soy de Juliaca y me siento orgullosa de mi pueblo, aunque de pequeña me llevaron a la comunidad de Umichi de la provincia de Moho, a vivir con mis abuelos.
¿Y tus padres?
Éramos muy pobres y mis abuelos me pidieron. En Moho me crie en el campo, cuidando las ovejas y llamitas. No había ninguna distracción, pero una radio portátil me traslado hacia el canto. Escuchaba a Dina Paucar y Sonia Morales. Soñaba ser como ellas, cantar en un escenario.
  
¿Y lo lograste, porque ahora todo Juliaca te quiere?
Pero fue después de cantar en los colegios, participar como declamadora de poemas y vivir en Huancané y luego en Mariano Melgar, era una niña rebelde. Me escapaba de las casas de mis humanos, porque eran muy celosos. No querían que tenga amiguitos.
¿Tienes enamorado?
No––se sonroja––Solo  amigos, soy muy tímida en ese aspecto. Estoy dándole duro a este trabajo, pues ahora cuento con el payo del manger de los Puntos del Amor, don Alberto Salzar, quien me respaldo para sacr mi segundo disco compacto. Porque con el primer disco sufrí mucho, invetí toda mi platita que gan´ñe en Puerto Maldonado.
¿Viajas por todo Puno?
No sólo he ido a las1 13 provincias de Puno, sino que en el próximo mes  viajaré a Bolivia. Ya estuve en Lima, en el aniversario de los puntos.
¿Hablas quechua o aymara?
Hablo a la perfección el aymara, incluso con el señor Salazar hemos visto conveniente grabar dos huayño en ese lindo idioma, en mi tercer disco.
¿Tus canciones suenan en todas las radios?
Gracias a Dios, pues las canciones Vasito de licor”, trsite adiós, lárgate y lloro por ti”, son éxitos, a la gente le gusta.
¿A las chicas bonitas en Puno le dicen chinita?
(sonríe) No soy tan bonita, pero así me han puesto y es mi apelativo artístico: tu chinita del amor.
¿Me he dado cuenta que no sólo te admiran por tus canciones, sino por tu  belleza incluso los chicos de los puntos están bobos contigo?
Jajaja, todos son mis amigos, es que viajo con ellos en todas las giras al sur. Los considero como mis hermanos.
¿Y cuáles son tus anhelos ahora?
Seguir cantando, llegar lejos, pero me gustaría estudiar derecho.
¿Quieres ser una abogada de los pobres?
Sí, pero si consigo ganar mocho dinero, quiero invertirlo en la fundación de un colegio para los niños pobres, como la Princesita Sally. Nunca me voy a olvidar que fui muy pobre, sufrí mucho para convertirme en artista y si Dios quiere daré todo para mi pueblo.  

Comentario adicional:
La verdad pensaba escribir sobre Yarita Lizeth, sin embargo el talento de una redacción periodística que encontré en la red evito aquello. Como pudiste apreciar a través de la lectura la entrevista es de tipo biográfico de Yarita "Tu Chinita del amor". Sin embargo, como estaba protegido el portal tuvimos que hacer un pequeño esfuerzo: transcribir la entrevista, pero valió la pena. por ello te pido que cites el trabajo así como lo hice. Escribiremos sobre ella en otro momento a partir de la entrevista. Agradecer y felicitar a quien escribió en el portal ritmo y pasión por el aporte a la cultura popular invisibilizada por las redes mediáticas tradicionales y el poder ideológico impulsada e impregnada en la sociedad en pro de las clases dominantes del mundo. Felizmente tenemos el grato recuerdo de hablar con Yarita por un momento cuando llegó a El Alto-Bolivia (2012).

Los éxitos de la CHINITA DEL AMOR junto al marco musical Los Dulces del Amor son:

1.- Yo lloro por tí
2.- Te sacaré de mi corazón
3.- Vasito de licor
4.- Mis ojitos de lloran
5.- Para mi ya no existes
6.- El amor de mi vida
7.-Tu tienes tu dueña
8.- Vuleve a mi te lo suplicó
9.- Triste adios
10.- Amigo
Etc.
Éxitos por siempre… a quienes engrandan sus sueños mediante los fracasos. Esfuérzate siempre.
Chauuuuuuu 


 Yarita en su más reciente canción ofrece a los perceptores una frase súper motivadora, un lema que permite engrandar y robustecer los objetivos de vida. Dice: "CADA DOLOR TE HACE MÁS FUERTE, CADA TRAICIÓN MÁS INTELIGENTE, CADA EXPERIENCIA MÁS SABIO, TOMA RIESGOS SIN TEMOR, SI GANAS SERÁS FELIZ, SI PIERDES HABRÁS APRENDIDO".  Así que MANOS A LA OBRA. NO TE RINDAS NUNCA HASTA ALCANZAR TUS METAS DE VIDA. Ah, también quiero compartirte una filosofía histórica de los japonenes: "HOY MEJOR QUE AYER, MAÑANA MEJOR QUE HOY". Superación constante...  Método KAISEN.

CHICHA: DE LA PSICODELIA ANDINA A LA CUMBIA VILLERA

3:32 p.m.
(23 de Enero de 2012). El otro día estaba escribiendo sobre las chicheras del virreinato. Estas mujeres, estas negras asumidas como actores sociales delimitados de la iconografía colonial, se me antojan puro estereotipo, puro género, versiones limeñas y cusqueñas de las negras mazamorreras porteñas que ofrecían empanaditas calientes que queman los dientes (según lo que uno aprendía en el jardín de infantes a finales de la década de 1970). Sólo que, en vez de cargar empanadas o pastelitos de dulce de membrillo, cargaban chicha de terranova elaborada con garbanzo, piña, maíz de jora, maíz morado.

El punto es que estaba pensando en las chicheras, y pensando en las chicheras recordé una canción que se titula justamente “La chichera”, bien interpretada por Los Demonios del Mantaro, el grupo de Carlos Barquerizo Castro (músico huancaíno nacido en 1923 y uno de los fundadores de la moderna cumbia peruana) que en los años 60 del siglo XX tocaba en el Valle del Mantaro al estilo colombiano y dio parte de su impronta a la música del país y de la región. Insuperable, inolvidable, irresistible (no puede dejar de recordarse “Tequila”, primigenio rock’n’roll de aires latinos, tocada en 1958 por The Champs), es “La chichera” en la versión de Los Golden Boys, la orquesta colombiana fundada en 1960 por los hermanos Guillermo y Pedro Jairo Garcés, también pioneros y fundadores, también creadores, de esa rica música que es la cumbia latinoamericana y caribeña.

Es un capítulo de la música pop del siglo XX todavía por escribirse. En ese capítulo deberán relatarse las alquimias sonoras y estéticas de la cumbia, especialmente colombiana y peruana de los años 60 y 70, esa corriente musical que produjo artefactos sonoros y artísticos imprescindibles. Si tienen chance de escuchar cumbia al estilo tradicional, esa inefable combinación caribeña de melodías indígenas y ritmos negros traducidos al uso criollo, sabrán a qué me refiero. Pero si tienen chances de escuchar, sistemáticamente y a consciencia, los usos, apropiaciones, jugueteos, negociaciones, que muchos músicos peruanos y colombianos hicieron con esas corrientes tradicionales, entre las décadas de 1960 y de 1970, simplemente quedarán boquiabiertos.

Pocos géneros musicales fueron traduciéndose tan bien a las estéticas, usos y costumbres de cada época. Hoy es el hip hop o los sintetizadores en las villas de Buenos Aires; en los años 60 podía ser el pop británico o la psicodelia norteamericana en pequeños poblados andinos. Escuchar la “Guajira sicodélica” de Los Destellos, por ejemplo, que es la tercera canción de la cara A de su primer disco, publicado en 1968, significa enfrentarse con los límites culturales impuestos por géneros, por estilos, por preconceptos, por mero esnobismo. Cuando uno escucha canciones como “Guajira sicodélica”, o también “Frenética guajira” de su segundo álbum, En órbita, publicado en 1969, las referencias musicales y culturales explotan en todas direcciones: en una barriada de Arequipa o Lima chocan el rock psicodélico y la música surf de los 60 con la guaracha cubana y los ritmos amazónicos y las músicas serranas, y entonces Enrique Delgado —nacido en Lima en 1939, fallecido en 1996, al frente de su grupo Los Destellos— reinventa un siglo de música dándole primacía a la guitarra e incorporando instrumentos y estructuras sonoras hasta entonces desconocidas en la música andina, en la música amazónica, en la música caribeña.
Si oyen “Descarga serrana”, segunda canción del lado B del tercer álbum, Sólo ellos: Los Destellos, también de 1969, encontrarán el viraje hacia formas más contemporáneas de cumbia; en principio, deja de ser instrumental (es curioso que muchas personas sostengan que la primera composición cantada de Los Destellos se remonta a 1970, con la edición de su cuarto disco, Mundial…; específicamente se refieren a la canción “Elsa”, guaracha con la voz de Félix Martínez, a la que puede asignársele, eso sí, la codificación del género tal como se lo percibe en su forma contemporánea, o ahora, décadas después, en su forma “tradicional” o “clásica”). Se dice, con justicia, que la década de 1970 fue la época de oro de la cumbia peruana. Propondría el ejercicio de recorrer el camino inverso al ya establecido como norma y regla: es un cliché relamerse en las exploraciones de The Clash o Mano Negra en los ritmos del Tercer Mundo, pero todavía queda por seguir la pista al modo en que esos ritmos del Tercer Mundo habían domesticado ya las influencias que llegaban de los centros irradiadores de música pop.
Insisto: es un capítulo de la música pop que debe analizarse y escribirse todavía, quizás el único que América Latina se merece sin objeción en esa historia universal de la música del siglo XX. Sugeriría, por mi parte, que debe empezarse con esa tercera canción del lado A del primer álbum de Los Destellos. Por ahora, si quieren penetrar este universo enorme y complejo valiéndose de algo compacto, accesible, bien digerido y explicado para anglos lelos, pueden probar con The roots of chicha. Psychedelic cumbias from Peru, un álbum de 2007, exquisitamente curado, que explora las raíces psicodélicas de la cumbia peruana: Los Mirlos, Juaneco y su Combo, Los Hijos del Sol (no deja de maravillarme que toda su interpretación de “Cariñito” se sostenga en un bajo sencillo, preciso, torpe, perfecto), Los Diablos Rojos, Eusebio y su Banjo, por supuesto Los Destellos.
La chicha, que es a lo que me llevó la referencia de las chicheras coloniales y la canción de Los Demonios de Mantaro tan elegantemente tocada por Los Golden Boys, es una parte destacada (¿un subgénero?, nunca me gustó el concepto de “subgénero”, no sabría decir por qué) de la cumbia peruana, formada y reconocida como tal en la década de 1980. La base, como en buena parte de la música andina, es el huayno, que se remonta hasta el Tahuantinsuyo. Su base pentatónica de ritmo binario le ha permitido cargarle de todo encima, desde rock hasta música de tradición escrita europea; dos décadas antes, cuando el huayno andino se tradujo en la guitarra surfer psicodélica de Los Destellos, el camino había quedado despejado para que emergiera la chicha y también buena parte de la cumbia andina contemporánea.

Fue en la década de 1980, en Perú, que la música chicha penetró, se conoció, se convirtió en “fenómeno”, de esos que intrigan a los sociólogos y los antropólogos que se entretienen buscando estructuras de clase pero se pierden de oír la secuencia de sonidos desarrollada en el tiempo: la música. Buena parte de la cumbia villera argentina, al menos lo mejor de ella, no elude las referencias a la música chicha; basta con seguir de cerca la discografía de grupos como Damas Gratis. Acaso sea más que una casualidad que Damas Gratis haya hecho su propia versión de “Para Elisa”, al igual que Los Destellos. Establecer las relaciones, acaso más profundas, entre Damas Gratis y Los Mirlos, es otro pendiente para ese capítulo aún por trazarse y escribirse.

Lo que resulta todavía más interesante, pero a su vez, aquello sobre lo que sí se escribe y se piensa, aquello que deja de lado la riqueza de la música en sí, es el contexto de producción social de la chicha peruana de los 80 y de la cumbia villera argentina de la primera década del siglo XXI. Lo que se da a entender, en ambos casos, es que un tipo específico de situación social dominada por la exclusión y la marginalidad es capaz de producir un tipo específico de sonido, de artefacto estético, en fin, de música.

Ahora recuerdo un texto de los años 80 titulado “El tsunami de la chicha”, del escritor y periodista peruano Fernando Ampuero, compilado en su libro de 1987 Gato encerrado, cuyo primer párrafo dice:
¿Vivir con un sueño a cuestas? ¿Quedarse calladitos, resignados, escépticos ante los golpes de suerte, calculando incómodas cuotas mensuales o tal vez la manera de cuajar el negocio brillante? ¡Qué locura! Los sueños se conquistan. Es cosa de avanzar de noche, llevar esteras y ollas, clavar una bandera en el arenal y aguardar el amanecer con gestos desafiantes, de aquí no nos sacan. ¿Acaso no sabemos que así millones de ciudadanos de los conos norte y sur de Lima han realizado su sueño de la casa propia? Aquello, no obstante, sería apenas un frente de batalla. Otros frentes —un sueño cumplido engendra siempre nuevos sueños— están ahora abiertos (la administración de justicia, la economía, la religión), y todos los combates se libran con la invasión, nuestro más probado y eficiente sistema. Pero ¿cómo descansan estos guerreros? ¿Qué les divierte? Ruidos y cantos plañideros, historias de migrantes, microbuses y vendedores ambulantes, un sonsonete que describe una épica, todo un desborde de energía candente: la música chicha, producto netamente popular, y además, para no perder la costumbre, otra segura invasión.

Extraer a la música de su contexto material y simbólico de producción tiene algo de ilegítimo; a la vez, poner la atención exclusivamente en dichos contextos materiales y simbólicos de producción es de igual modo ilegítimo: se pasan por alto artefactos culturales notables. Se pasa por alto la música.
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FUENTE:    http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/2012/01/23/chicha_de_la_psicodelia_andina_a_la_cumbia_villera/

MÚSICA CHICHA: LO NUEVO DE FINES DE LA PRIMERA DÉCADA DEL SIGLO 21

2:36 p.m.
Por: Arturo Quispe Lázar*
La diversidad musical de la chicha nos ha traído en esta ocasión, un nuevo estilo musical, el estilo norteño con el Grupo 5 a la vanguardia. Aunque percibimos un lento retroceso, a fines de la primera década de este nuevo siglo XXI, el estilo norteño sigue en la cúspide. Es decir, las aguas del movimiento de la chicha se van calmando del estruendoso remolino que se inicio hace dos años, a mediados del año 2007. Es en el segundo lustro de esta primera década que los grupos norteños han arribado e impactado a Lima. Una vez más la chicha se impone en la capital, y esta vez proviene también de las provincias. Además del Grupo 5, están los hermanos Yaipen, el grupo Candela, los Caribeños de Guadalupe, Grupo América, entre otros. Hay toda una discusión de si a este nuevo estilo se le debería llamar chicha o no. Sin embargo, la sola mención del término genera muchos anticuerpos.

Los que están inmersos en el medio buscan que desprenderse de él, los que la miran de fuera lo usan como “arma” de ataque y de insulto con claras connotaciones peyorativas y de una velada exclusión. Desde las canteras de las tradiciones chicheras los llaman los “pitucos” de la cumbia, y los que están en la otra cantera los llaman “la chicha estilizada”. Como se observa, al margen de cualquier imposición o empecinamiento por el uso del término, esta versión de la cumbia norteña, estilizada o no, forma parte de la tradición chichera. Lo que ellos hacen también es chicha porque la denominación peruana de la cumbia se llama chicha. 

En realidad, en torno al término chicha se ha construido social y culturalmente una concepción negativa que genera repulsión a propios y extraños. En otra ocasión explicaré con mayor detalle sobre este tema, muy importante, porque toca uno de los puntos neurálgicos de la cultura peruana.1Eso sí, habría que evitar concebir a la cultura chicha, término usado a falta de uno mejor, como un simple efecto de lo anómico, y que su razón de ser, según algunos, es debido a la desviación de la norma y a la falta de valores. Concebirla así es no trascender lo epidérmico, y no distinguir niveles de análisis, y aún, lo delictivo como fenómeno social no se agota con la simple alusión de lo anómico. Por ello, lo recomendable es distinguir los niveles de análisis, lo contrario puede llevar a la confusión y tomar los efectos como causas.

Algunas producciones musicales chicheras que en estos años, a pesar de la gran difusión mediática de la “chicha estilizada” (como otros llaman al Grupo 5 y a aquéllos del mismo corte), han tenido una gran acogida y han acrecentado la popularidad de los grupos chicheros fuera de los circuitos de impacto mediático como la televisión. Uno de ellos es José María Palacios, Chacalón Jr., hijo del gran Lorenzo Palacios, Papá Chacalón, y el otro es Toño Domínguez con su agrupación Centella, quienes por estos años han seguido trabajando y presentándose día a día en los diversos chichódromos ubicados en los barrios de la gran Lima.

Mención aparte es el de Abelardo Gutiérrez, el gran Tongo con su grupo Imaginación. Tongo en este segundo lustro de esta década ha adquirido una gran notoriedad en el ámbito mediático, básicamente televisivo, y se puede decir que su trascendencia, en estos últimos años, se debe a la forma cómo el ingresa e impacta en el ambiente “oficial” de los medios. El es tomado como un personaje bufonesco, que por su gracia y carisma logra ingresar a los programas televisivos. Estos le invitan con el propósito de divertir a su auditorio deseoso de una risa fácil y de mofarse de la anatomía y de las ocurrencias graciosas de un personaje como Abelardo Gutiérrez. Su exposición en los medios audiovisuales le ha permitido a Tongo tener una sintonía que no solo se restringe a las personas que gustan de su música, del ambiente chichero, sino además de un espectro más amplio de la ciudad de Lima. Tongo, en estos años, ha tenido casi la misma resonancia mediática que los grupos de “chicha estilizada”.

Hay que decir, sin embargo, que Tongo no es nuevo en el ambiente de la música chicha, tiene una gran trayectoria en este medio musical, de continuidad y persistencia de más de 30 años de carrera artística. Algunos han señalado con admiración que la gente se burla de él, y que los programas recurren a él para hacer reír a su público. La presencia de lo popular en los medios de comunicación “oficial”, hoy en día no es casual. En la presente década del nuevo siglo, lo popular ha ido ganando terreno en los medios audiovisuales, si antes tenían presencia era solo en los programas periodísticos para denunciarlos y en algunos programas humorísticos para provocar risa por ser portadores de “mal gusto” o tontos de capirote.2 3 Construyendo Nuestra Interculturalidad. Nº5. Año 5. Vol. 4: 1-4, 2009 www.interculturalidad.org
Ahora, esa situación ha cambiado en algo. Lima está conformada por más del 90% de migrantes provincianos o descendientes de ellos, y habitan en los más de 40 distritos ubicados en los barrios populares. Es decir, la ubicua presencia de lo popular es inevitable en Lima y los medios masivos, para alcanzar sintonía tienen que recurrir a personajes de dicho sector que han tenido particular relevancia y han sobresalido en estos años. Por ello la presencia de lo popular en los mass media responde a este contexto en el cual nos encontramos. Actualmente, los medios para alcanzar sintonía realizan programas, series de televisión hurgando la vida de los personajes populares y mostrando el esfuerzo que realizan aquellos que provienen de los barrios o de las provincias alejadas y olvidadas del país, por labrarse un camino y un futuro en medio de las grandes adversidades que le impone las asimetrías sociales, culturales y las múltiples discriminaciones y exclusiones de una ciudad como Lima. Es en este contexto, que Tongo y tantos otros personajes populares han sido “adoptados” por los medios oficiales para sus fines crematísticos y a su vez, estos personajes han llegado a otros espacios sociales más amplios de Lima.

En estos años de vorágine e impacto de la “chicha estilizada” (Grupo 5, Hermanos Yaipén, Candela, Caribeños de Guadalupe, etc), los otros estilos de la chicha siguen vigentes, incluso han reaparecidos las agrupaciones chicha que hicieron noticia en los años 80, 90: Randy y los Genéticos, Génesis, Banda G; Chacalito, etc., y han aparecido nuevas agrupaciones de chicha: Danny Escalante y su grupo Los foráneos, Los Delfines de la cumbia, con músicos de larga trayectoria en el ambiente de la chicha. Ellos retoman sus actividades musicales en los diversos chichódromos. Las agrupaciones musicales de estos estilos de chicha tienen una ardua actividad durante la semana, de manera ininterrumpida, y lo hacen sin la promoción y al margen de los medios de comunicación formales (prensa escrita, televisada y radial). Algunos de ellos tienen su programa en las poquísimas emisoras de radios populares que difunden este estilo de música chicha en Lima, como también en radios locales de los barrios urbano-populares.

Las producciones musicales chicheras, las composiciones que hacen los grupos cada cierto tiempo, o cada año, no tienen por finalidad las ventas de las mismas, ni generar conciertos ni giras dentro o fuera del país como hacen los grupos de otros géneros musicales. Por el contrario, lo que buscan con las nuevas grabaciones es alentar al público de cada uno de los grupos a continuar asistiendo a las fiestas chicha. Esto es lo medular, porque saben que de la venta de los discos no viven, ni sacaran dividendo alguno. Sin embargo, los grupos continúan produciendo una o dos composiciones por año, lograrán renovar los lazos entre el grupo y sus seguidores, y de ese modo, también evitarán la fatiga y/o cansancio que produce el solo escuchar las mismas canciones todo el tiempo. De ahí la permanencia de la música chicha y de su circuito. De crear producciones musicales todo el tiempo y buscar que ellas impacten en su público. De este modo, animan a sus seguidores a asistir a las fiestas.  
Algunos grupos musicales y autores chicheros, siguiendo esta lógica, recrean a su estilo las composiciones musicales de otros géneros musicales que han tenido un gran impacto en el público. Uno de ellos es Vico y su grupo Karicia, que en el 2009 ha recreado la canción Huayayay, tema folklórico de Los Kjarkas, a su propio estilo. Y sus seguidores han apreciado nuevamente esta composición a estilo de Vico. En su programa de radio, los oyentes que llamaban para enviar saludos sabían la letra y cantaban un fragmento de la canción. Otras de las producciones que han sido grabadas en el 2009 y que han tenido un gran éxito ha sido el “Chaca-retro”. Este es un mix que incluye un segmento de cuatro canciones: El cartero, Pueblo joven, Mi lamento, y Luchando triunfaré, cantado por José María Palacios, hijo del gran Lorenzo Palacios, Papá Chacalón, entre otros temas. Otras composiciones que han tenido un gran impacto es Mil amores, que ha sido cantando por igual tanto por Chacalón Jr., y su grupo La Nueva Crema, como por Toño Domínguez y su grupo Centella. 

Ambas son agrupaciones que tienen su propia audiencia, un público cautivo. Algunos chicheros que gustan de las canciones de Chacalón Jr., no gustan de las canciones de Toño, y viceversa, pero también hay quienes gustan de ambos (como yo), y que asisten a las fiestas de cada uno por igual. Ambos grupos tienen un gran arraigo popular. Las composiciones interpretadas por Toño Domínguez con su grupo Centella Otro día sin verte, Mil amores han tenido un gran impacto y sintonía en su público. De ese modo, Toño ha visto crecer su popularidad en estos años, y lo hemos podido comprobar en el festejo por su 9no. año de existencia en julio de 2009. Otro que ha acrecentado en popularidad en tiempos actuales es el gran Abelardo Gutiérrez, el popular Tongo. Sus temas El hijo de nadie, Navidad de un preso y Yo no soy celoso, han tenido y tienen una gran sintonía. En suma, como ha ocurrido con las versiones anteriores de la música chicha, en esta ocasión, a pesar del gran influjo de la chicha estilizada de origen norteño, ahora con un poco menos entusiasmo que hace unos meses, las otras versiones de la chicha siguen su rumbo y continúan produciendo, creando y presentándose en las fiestas chicheras todos los días de la semana, de lunes a viernes. 

1 En el artículo La cultura chicha, esbozo algunas ideas al respecto, ver: http://www.scribd.com/doc/19532735/Arturo-Quispe-Lazaro-La-cultura-chicha-en-el-Peru 2 Hay que recordar que las bromas que se hacían de los provincianos que recién “bajaban”, en los años 1950-60, tenían como argumento que ellos eran tontos: un criollo vivo le vendía el monumento de la Plaza San Martín a un paisano serrano, y este “tonto” se lo compraba. Esa era la idea. Una persona que llega a la ciudad sin malicia y con una aureola de ingenuidad en su rostro, de la que el criollo se aprovechaba.

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Cómo citar este artículo:
Quispe Lázaro, Arturo. Música chicha: Lo nuevo de fines de la primera década del siglo 21. Revista Electrónica Construyendo Nuestra Interculturalidad, Año 5, Nº5, Vol. 4: 1-4, 2009. Disponible en: http://www.interculturalidad.org/numero05/docs/0402-Musica_chicha_Lo_nuevo_en_el_siglo_21-Quispe_Lazaro,Arturo.pdf [Consultado: día, mes y año]
    
* Email:    arturoql2004@yahoo.com

HISTORIA DE LA CUMBIA PERUANA

2:19 p.m.
Desde principios de la década de los 60', la Cumbia Peruana ha tenido grandes exponentes. Si bien es cierto en un principio tenía fuertes influencias de la cumbia colombiana, con el tiempo a logrado tener un estilo propio y característico con matices ó ritmos influenciados por el rock, el huayno, las danzas nativas de la selva, el vals, el bolero, el merengue, la salsa, etc. se puede decir que continuamente está cambiando y/ó evolucionando.

Oficialmente se considera a Enrique Delgado Montes y su grupo "Los Destellos" (1966) como los fundadores de la Cumbia Peruana, pero antes que Los Destellos, Carlos Baquerizo Castro con su grupo "Los Demonios del Mantaro", utilizando instrumentos propios de su región (Huancayo) ya hacían cumbia, pero con el mismo estilo de la cumbia colombiana. En cambio Enrique Delgado si creó un estilo de cumbia original, netamente peruano, a base de la fusión del rock, el huayno y el punteo del vals.

Enrique Delgado y Los Destellos

Es en la década de los 70' cuando la cumbia peruana vive su época dorada, aparecen grandes grupos como "Juaneco y su Combo" de Juan Wong Paredes, este grupo ya era famoso en la región de la selva peruana (Pucallpa) desde fines de los 60', pero es en 1970 cuando lanzan su primer sencillo " La Fiesta de San Juan" cuando empiezan su despegue a nivel nacional. En este grupo destacan Juan Wong Popolizio "Juaneco" en los teclados, Wilindoro Cacique cantante principal, y Noé Fachín en la primera guitarra.
Juaneco y su Combo
Otros grupos relevantes de esos años dorados que tocaban cumbia exquisita y que tuvieron resonantes éxitos son:
- Los Mirlos de Jorge Rodríguez Grandez.
- Los Ecos de Edilberto Cuesta Chacón.
- Los Diablos Rojos de Marino Valencia Garay.
- Los Ilusionistas de Walter León Aguilar.
- Los Beta 5 de la familia Canevello Pardo,
- Los Pakines de los hermanos Alejandro y José Torres Liza.

Los Mirlos
Es de destacar la trayectoria artística de “Los Mirlos”, que recorrieron varios países de la región dando a conocer la cumbia peruana. De igual manera es de resaltar el tema "La Colegiala" del grupo “Los Ilusionistas”, con la voz de Carlos Ramirez Centeno. Esta canción logró tener un éxito internacional inigualable, se puede decir que es la cumbia peruana con más versiones en otros países.

Los Ilusionistas
Casi al finalizar los años 70' aparecen "Chacalón y la Nueva Crema" de Lorenzo Palacios Quispe y el "Grupo Guinda" de los hermanos Carlos y César Morales, estas dos agrupaciones se diferencian en estilo de los primeros, un estilo que en los ochenta alcanzaría nuevas dimensiones.

Chacalón y La Nueva Crema
Otras agrupaciones de la época de los 70’ menos conocidas, pero con muy buenas canciones son:
- Los Hijos del Sol
- Manzanita y su Conjunto
- Los Girasoles
- El Grupo Celeste
- Los Yungas
- Blue King de Ñana
- Los Sanders de Huánuco

En la década de los 80', la cumbia peruana entra en una nueva etapa, es así que aparece "El Cuarteto Continental" del productor musical Alberto Maraví, este grupo de gran éxito a nivel nacional tenía influencias colombianas, pero con muy buenos cantantes, buenos músicos y una buena dirección musical, el Cuarteto Continental creó un estilo propio de gran calidad; en Lima y Provincias las "Cumbias Pegaditas" se bailaban en todas las fiestas. Por este grupo pasaron grandes cantantes, como Claudio Moran, Julio Mau, César Prado, Julio César Mejía, Raúl Serrano, Guajiro Ortega, José Luis Calderón, Hugo Flores entre otros.

Cuarteto Continental
Paralelamente al éxito del Cuarteto Continental, en las zonas marginales y en provincias, un grupo muy peculiar venía arrasando multitudes, un grupo que fusionaba la cumbia con el huayno, creando un estilo único denominado "cumbia chicha" ó cumbia andina. "Los Shapis", liderados por Julio Simeón "Chapulín el Dulce" y Jaime Moreyra alcanzaron tal nivel de popularidad y éxito, que transcendieron las fronteras. A pesar de su inmenso éxito, Los Shapis, no lograron calar en la clase alta ó media limeña, quizás por su ascendencia provinciana, sus colores estridentes ó por su estilo pintoresco. Sin embargo hay que reconocer que musicalmente Los Shapis, fueron los reyes indiscutibles de la cumbia chicha durante toda la década de los 80'.

Los Shapis
Otros grupos que aparecieron en la década de los 80' son:
- Pintura Roja
- Cantaritos de Oro
- Viko y su Grupo Karicia
- Grupo Alegría,
- Grupo Centeno
- Los Walkers
- Los Wankas
- Grupo Maravilla
- Grupo Génesis

Casi todos estos grupos se unieron a la corriente de la música chicha.

Durante la década de los 90' la Cumbia Peruana entra en una etapa de letargo, debido al problema del terrorismo que afectó seriamente la vida social y económica del Perú. Sin embargo a fines de los noventa aparece Rosy War, liderando la Tecnocumbia con resonante éxito y permitiendo el renacimiento de la cumbia peruana que duraría hasta el año 2005 aproximadamente. Es así que empiezan a tener mucho éxito, una variedad de agrupaciones, destacándose:
- Armonía 10
- Aguamarina
- Néctar
- Los Ecos
- El Grupo 5
- Agua Bella
- Ada y Los Apasionados
- Euforia,
- Internacional Privados
- Dilbert Aguilar
- Corazón Serrano
- Tony Rosado y la Internacional Pacífico

Armonía 10
Esta nueva ola de la Cumbia Peruana no es capitalizada por los grupos y empresarios musicales peruanos, que se duermen en sus laureles y no logran mantener la calidad de sus primeras canciones. A todo eso hay que agregar la aparición de una variedad de agrupaciones de bajo nivel integrado por muchachitos simpáticos, pero sin ningún talento musical, es así que la Cumbia Peruana entra en un periodo de decadencia.

En el año 2007, un trágico accidente acaba con la vida de los integrantes del Grupo Néctar, este lamentable suceso tiene amplia cobertura periodística, que es aprovechado por los grupos de cumbia para salir nuevamente a la palestra. Así, empiezan a aparecer y renacer grupos como:
- Grupo Kaliente
- Explosión de Iquitos
- Grupo Papillón
- Caribeños de Guadalupe
- El Grupo 5
- Aguamarina
- Los Hermanos Yaipen
- Marisol y la Magia del Norte
- Grupo Mallanep

Aguamarina
Durante esta época una canción en particular hizo cambiar de opinión a las clases sociales alta y media de Lima que todavía se resistían a aceptar la cumbia peruana: “El Embrujo”, canción original del grupo Kaliente, con la letra del compositor Estanis Mogollón logra embrujar a los más pitucos de la capital, en las discotecas más elegantes de Lima, empiezan a corear esta canción. Es ahí cuando entra en acción “El Grupo 5” con cumbias románticas y con buenos arreglos musicales logran llenar el gusto de todas las clases sociales. Temas como “Me enamoré de ti” Motor y Motivo, “Adiós amor” “La Culebrítica”, “Te vas, te vas”, causaron verdadero furor en todo el Perú.

Grupo 5









Otras de las razones por las cuales la cumbia peruana empieza a ser aceptada en las clases sociales más altas es la aparición del grupo Bareto, que si bien esta agrupación no aporta nada nuevo en el escenario musical, si aportó y mucho a que la cumbia peruana recuperara el status que tenía a principios de los 70’. Ellos lograron reindivicar y valorar las canciones del mítico grupo “Juaneco y su Combo”. Tanto es así que su cantante principal don Wilindoro Cacique, que estaba prácticamente en el olvido, es rescatado y llevado nuevamente al escenario con gran suceso.

Para el año 2009, la Cumbia Peruana rápidamente empieza a desgastarse, los músicos peruanos no son capaces de mantenerse en la cresta de la ola y nuevamente vuelven a caer en el facilismo y la mediocridad, salvo pocas excepciones, la calidad de las canciones bajan de nivel.

Las causas de esta debacle son diversas, enumeraremos algunas de ellas:

1.- Muchos de los grupos empiezan a copiar canciones de grupos extranjeros e incluso de grupos peruanos y lo presentan como primicia, sin dar créditos a los verdaderos autores, muy pocos grupos peruanos de cumbia se salvan de este desatino.

2.- Otro error que comenten los grupos nacionales de cumbia es tomar una balada, una salsa ó un merengue y convertirlo a cumbia, a veces bien logrado pero la mayoría son pésimas adaptaciones.

3.- Debido al tremendo éxito del Grupo 5, muchas agrupaciones cometen el error de copiar o imitar el estilo del Grupo 5 pero con menor calidad, dando como resultado que al escuchar una canción, uno no sabe que grupo está tocando hasta que mencionan su nombre.

4.- Otra de las causas es la programación de la mayoría de emisoras de radio especializadas en cumbia, que todo el día nos saturan con las mismas canciones, con los mismos grupos, con el mismo estilo y con una infinita cantidad de repeticiones. Desgraciadamente estas emisoras, de cumbia, saben poco.

5.- La falta de originalidad y/o creatividad que nos vienen ofreciendo las agrupaciones de cumbia actuales, salvo raras excepciones la mayoría no crea, solo copia.

6.- El arribismo que se dá con algunas agrupaciones, que por ganar dinero a como de lugar no dudan en engañar o estafar al público, así tenemos por ejemplo que hay varias agrupaciones que llevan variantes del nombre Kaliente, incluso hay varios Juanecos. A esto hay que sumar la aparición de agrupaciones que luego de ser grupos salseros, rockeros, fiesteros u otro tipo, de la noche a la mañana pasan a ser grupos de cumbia.

No es fácil mantenerse en la cresta de la ola, la cumbia peruana debe buscar otras maneras de hacer llegar su música con calidad, porque casi todas las canciones suenan iguales, más que todo entre los grupos costeños. Todos tienen el mismo arreglo musical que hizo famoso al Grupo 5, casi todos cantan de la misma manera solo cambia la letra; esa falta de creatividad está opacando la cumbia peruana.

Una alternativa para solucionar este problema, sería utilizar más la guitarra eléctrica, así como lo hicieron Los Destellos, Juaneco y su Combo, Los Ecos, Los Mirlos, etc. la guitarra le dá cuerpo y frescura a las canciones. Otra alternativa sería que maticen la letra de las canciones, todos hablan de amor, tienen que contar otras cosas, incluso las canciones podrían ser instrumentales. Tienen que buscar nuevos sonidos, crear nuevas melodías, utilizar otros instrumentos, experimentar con los coros y no abusar mucho del sintetizador. Hagan canciones que transciendan en el tiempo como la música de Juaneco y su Combo.

 
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